Colgante Halo Punta de Cuarzo Bronce
¡Apúrate! ¡Solo quedan 3 en stock!
Tiempos estimados de entrega: 1-9 días en zonas extremas.

tarjetas de débito y crédito

¡Apúrate! ¡Solo quedan 3 en stock!
Tiempos estimados de entrega: 1-9 días en zonas extremas.

tarjetas de débito y crédito

Esta vez, la forma no la dibujamos nosotras. La dibujó el cuarzo.
La punta y sus caras se formaron naturalmente mientras el cristal crecía, y quisimos que el diseño respetara esa geometría. Construimos Halo alrededor de la piedra acompañándola con el metal, pero dejando que su forma original siguiera siendo la protagonista.
Nos encanta el contraste entre la transparencia del cuarzo y el metal, y cómo la piedra cambia según la luz que la atraviesa. Es una pieza con carácter, pero muy fácil de usar, especialmente sobre la piel o con prendas simples.
Diseñado y hecho a mano en Chile.
El cuarzo es uno de los minerales más abundantes de la Tierra y puede encontrarse desde completamente transparente hasta lechoso, con velos, fracturas e inclusiones naturales.
Cuando tiene espacio suficiente para crecer, puede desarrollar naturalmente sus características caras cristalinas y terminaciones en punta. Por eso cada cristal conserva pequeñas diferencias que cuentan algo sobre las condiciones en las que se formó.
Tradicionalmente, el cuarzo se ha asociado con la claridad, la concentración y la intención.
¿Sabías que? Un cristal de cuarzo puede guardar otros minerales en su interior. Mientras crece, puede envolver pequeños cristales que ya estaban allí, dejándolos visibles dentro del cuarzo como inclusiones naturales.
Cada punta de cuarzo es única. Su forma, tamaño, transparencia e inclusiones pueden variar ligeramente entre una pieza y otra, respetando las características naturales de cada cristal.
El cuarzo tiene buena resistencia para su uso en joyería, pero sus puntas y aristas pueden ser más vulnerables a los golpes. Evita caídas, impactos contra superficies duras y el contacto directo con perfumes, cremas y productos químicos.
Para limpiarlo, utiliza un paño suave ligeramente húmedo y sécalo bien antes de guardarlo. Te recomendamos mantenerlo separado de otras joyas para proteger tanto la piedra como su terminación.
El bronce es un material vivo: con el uso y el paso del tiempo puede cambiar ligeramente de tono y desarrollar una pátina natural. Este proceso también depende del pH de la piel de cada persona, por lo que la reacción del metal puede ser diferente en cada caso.