Colgante Halo Lapislázuli Bronce
¡Apúrate! ¡Solo quedan 2 en stock!
Tiempos estimados de entrega: 1-9 días en zonas extremas.

tarjetas de débito y crédito

¡Apúrate! ¡Solo quedan 2 en stock!
Tiempos estimados de entrega: 1-9 días en zonas extremas.

tarjetas de débito y crédito

Lo primero que nos atrapó de este lapislázuli fue su azul y sus incrustaciones doradas. Es profundo, intenso, y tiene pequeñas variaciones e inclusiones que aparecen cuando lo miras de cerca.
Cuando diseñamos esta pieza quisimos que la piedra siguiera siendo el centro. Trabajamos el metal alrededor de su contorno, siguiendo su forma y dejando que sus pequeñas irregularidades fueran parte del diseño.
Nos encanta cómo se ve con prendas simples —una camisa blanca, denim, negro— porque ese azul tiene suficiente fuerza para ser protagonista.
Y como ocurre con todos nuestros Halo, hay algo que hace que esta pieza sea especialmente nuestra: podemos volver a trabajar con lapislázuli, pero nunca con esta misma piedra.
Diseñado y hecho a mano en Chile.
El lapislázuli se reconoce por su característico azul profundo y puede presentar inclusiones claras y pequeños destellos dorados que hacen que cada piedra sea diferente.
Tradicionalmente, el lapislázuli se ha asociado con la verdad, la expresión personal y el autoconocimiento.
¿Sabías que el lapislázuli es la Piedra Nacional de Chile? Fue declarado oficialmente como tal en 1984. Nos encanta que una piedra con tanta historia en distintas culturas del mundo tenga también una conexión tan especial con el lugar donde hacemos nuestras joyas.
Las variaciones de color, veta y forma son características naturales de la piedra y forman parte de la singularidad de esta pieza.
El lapislázuli requiere un poco más de cuidado que otras piedras. Evita golpes, agua prolongada, perfumes, cremas y productos químicos. Para limpiarlo, utiliza un paño suave y seco y guárdalo separado de otras joyas para evitar roces.
El bronce puede cambiar ligeramente de tono con el uso y desarrollar una pátina natural. Este proceso también depende del pH de la piel de cada persona, por lo que el metal puede reaccionar de manera diferente en cada caso.