Colgante Caracola Bronce
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tarjetas de débito y crédito

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Esta colección cápsula nació entre las páginas de un libro. Estudiando a Gaudí y su inspiración en la naturaleza llegamos a un estudio arquitectónico de la basílica de la Sagrada Familia.
Entre sus fotografías empezamos a detenernos en pequeños detalles: una forma, un relieve, una estrella, una curva. Elementos que podían pasar desapercibidos dentro de una obra monumental, pero que al mirarlos de cerca tenían una identidad propia.
Esos fragmentos se convirtieron en el punto de partida de estas piezas, reinterpretados a nuestra escala y trabajados en metal.
Pequeños fragmentos de arquitectura transformados en joyas.
Nos detuvimos en esta imagen por la espiral. Vista desde arriba, la escalera de los campanarios deja de parecer una estructura arquitectónica y empieza a recordar la forma de una caracola.
Gaudí diseñó estas escaleras de los campanarios inspirándose en un caracol marino, llevando una forma de la naturaleza directamente a la arquitectura.
Tomamos esa espiral como punto de partida y la llevamos al metal, trabajando sus curvas y relieves a mano hasta convertirla en un pequeño colgante.
Nos gusta especialmente porque resume una de las ideas que más nos interesó al recorrer este libro: la manera en que Gaudí observaba la naturaleza y encontraba en ella formas para construir.

Diseñado y hecho a mano en Chile.
¿Sabías que? Las escaleras de caracol de los campanarios de la Sagrada Familia tienen 426 escalones.
Incluye gamuza negra
El bronce es un material vivo: con el uso y el paso del tiempo puede cambiar ligeramente de tono y desarrollar una pátina natural. Este proceso también depende del pH de la piel de cada persona, por lo que la reacción del metal puede ser diferente en cada caso.
Para conservar su brillo por más tiempo, evita el contacto directo con perfumes, cremas, productos químicos y agua. Después de usarlo, puedes limpiarlo suavemente con un paño seco y guardarlo en un lugar protegido de la humedad.
A nosotras nos gusta cómo el bronce va cambiando con el uso, pero si prefieres mantener su brillo original, una limpieza periódica ayudará a recuperarlo. Puedes limpiarlo con un paño para joyas o con Brasso (lo encuentras en supermercados). También puedes traer tu joya a nuestro taller y te la dejamos como nueva.